a veces una fiesta se transforma en sueños y miradas
a veces en tiernas caricias
otras en ardientes manoseos
tambien las hay violentas y trasnochadas palabras
de boca pastosa
celosa mirada la de aquel que pide mas
de aquella que renuncia a su amor por no perjudicar a otros
de aquellos amantes sin remordimentos
de aquellos que no se pueden amar
el dolor y la ternura se funden en alcohol
la comida abarrota nuestra barriga
que feliz son aquellos monentos antes de que se inicie la juerga
la rumba
a veces no es tanto y solo decae como termina la noche
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